La enfermedad de Alzheimer es un trastorno cerebral que destruye gradualmente la memoria y la capacidad de pensamiento de una persona. También destruye la capacidad de realizar las tareas más simples y las actividades cotidianas. La enfermedad suele aparecer en personas de mediana edad, a partir de los 60 años. El Alzheimer se debe principalmente a la muerte de las células cerebrales. Es una enfermedad neuronal, lo que significa que hay una muerte progresiva de las células cerebrales que ocurre con el tiempo. En una persona con Alzheimer, los tejidos cerebrales tienen cada vez menos células nerviosas y conexiones entre ellas, lo que les impide funcionar correctamente. Un paciente con Alzheimer se enfrentará a problemas de pérdida de memoria, dificultad para planificar y resolver problemas, dificultad para completar tareas familiares, dificultad para determinar el tiempo o el lugar, pérdida de visión y dificultad para encontrarlas palabras adecuadas, extraviar objetos con frecuencia, dificultad para tomar decisiones, etc. Si bien no tiene cura, la condición puede mejorar con el tratamiento adecuado para el Alzheimer mediante terapia con células madre. Gracias a esta terapia y al tratamiento, la dependencia de los demás de las personas afectadas puede disminuir. En ocasiones, recuperan su capacidad de comunicación con los demás. La terapia con células madre también reduce las dificultades de comunicación previas. Además, ayuda a mantener la mente lúcida y estable, disminuye los problemas de visión y comunicación, y reduce la dependencia, lo que facilita la interacción social y ayuda a recuperar la confianza en uno mismo.
Las personas con diabetes también enfrentan problemas de pérdida de memoria, dificultades para completar tareas cotidianas, problemas para determinar el tiempo o el lugar, dificultades para encontrar las palabras adecuadas y tomar decisiones correctas, extravío frecuente de objetos, etc. Esta enfermedad permanece principalmente en la sangre y la orina. El paciente también puede experimentar aumento de la sed y el hambre, sequedad bucal, micción frecuente o infecciones urinarias, pérdida de peso inexplicable, visión borrosa y dolores de cabeza. Además, si el paciente aumenta de peso, esto puede causar dolor de rodilla y tobillo. A veces, la diabetes también puede causar infecciones y los pacientes incluso pueden perder partes del cuerpo. Es muy importante comenzar el tratamiento de la diabetes lo antes posible. Mediante la terapia con células madre, el tratamiento de la diabetes se puede realizar con células propias o de oveja, lo que no tiene efectos secundarios y es más efectivo. El tratamiento de la diabetes mediante terapia con células madre proporciona más energía al cuerpo humano y también ayuda a trabajar con mayor eficiencia y efectividad. Esto regenera la energía de los pacientes y les ayuda a vivir una vida enérgica y sin estrés.